Sales de baño
La descripción más temprana sobre los diferentes tipos de sales, sus empleos y métodos de extracción fue publicada en China alrededor del 2700 A.C.
Hipócrates indicaba a sus discípulos el uso de agua salada para curar diversas dolencias, sumergiendo a los pacientes en agua de mar. Los antiguos griegos continuaron empleando este tratamiento y en 1753 el médico inglés Charles Russel publicó «The Uses of Sea Water».
Su nombre viene de su parecido con los cristales de sal común.
Químicamente hablando, todas las sales de baño son verdaderas sales, pero la mayor parte de sales orgánicas comúnmente utilizadas en baño no son llamadas «sales de baño» porque se parecen más a la cera o al aceite.
Frecuentemente se añaden fragancias y colores a las sales de baño; de hecho, un propósito de las sales es ser el vehículo o diluyente para esparcir fragancias que de otro modo serían demasiado potentes para un empleo conveniente. Otros aditivos comunes de las sales de baño son aceites.
Os traemos los aromas de Lavanda, Océano, Fresa y Fruta de la pasión con un alto contenido de magnesio (preferentemente usado después de hacer ejercicio físico) para que nutráis vuestra piel durante los largos ratos de relax.



You must be logged in to post a comment.


